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Desde su fundación en 1978 la galería Estampa centra su trabajo en la divulgación de artistas contemporáneos españoles y extranjeros de la Nueva Figuración. El proyecto de la galería abarca también la publicación de libros de artista de edición limitada.

EXPOSICIÓN ACTUAL:

J.A. González de la Calle: Paisaje con figuras

Os esperamos el sábado 5 de noviembre de 2016 a partir de las 12 h.


Astronauta en el bosque, 2016. Acrílico sobre lienzo. 130 x 130 cm.

PAISAJE CON FIGURAS

Durante siglos los pintores se deleitaron encerrando a la naturaleza entre las cuatro paredes de un cuadro. Del esplendor de Giorgione a la fantasía de Leonardo, la naturaleza cobraba cada vez más protagonismo a la par que la figura humana se empequeñecía y se apartaba de las composiciones. No obstante, el paisaje no nació como género hasta el siglo XVII y fue en Holanda, donde una pujante burguesía empezó a demandar obras de pequeño formato que abriesen en sus confortables casas diminutas ventanas de sus preciosas y llanas tierras.
Rodó la historia del arte, y con el paso de los siglos la idealización de los artistas dio paso a una voluntad férrea de representar la realidad tal y como era. Ahí están para demostrarlo Constable y la Escuela de Barbizón, ahí están los impresionistas con sus hermosas vistas de campos floridos y ciudades inundadas. Luego todo comenzó a desmaterializarse. Las vanguardias dieron muerte al paisaje, que quedó como género menor, un tanto denostado por críticos y artífices.
Unas décadas más tarde la figuración volvió a renacer, y con ello la representación del mundo. Pero ya nada era lo mismo. La visión de una casa en una obra de Hopper inquieta al espectador, y el artista ha sido capaz de sacar a la naturaleza del cuadro, creando un land art. Lo pintoresco hoy es un arma, cargada de poesía o de cinismo, o de ambas cosas a la vez, pero casi nunca trae la serenidad a quien lo contempla.
Juan Ángel González de la Calle no pinta paisajes. Bueno, sí que los pinta, pero para ser invadidos por las figuras. Lejos de aquellos maestros que colocaban las escenas religiosas o mitológicas en un rincón para resaltar la grandeza del horizonte, en su obra el paisaje queda diluido por la rotundidad de algo más grande. La majestuosidad de un palacio barroco recibe la visita de un gorila que sube con elegancia unas escaleras dignas de un príncipe. Bueno, él es el príncipe que deja sin habla a quien se acerca al cuadro. Actores que no están en su escenario, o si. Situaciones ilógicas, o no.
¿Una trinchera en el hielo? Tal vez. Una sonrisa, un pensamiento, el recuerdo de algo que alguna vez vimos o creímos ver. Juan Ángel exprime el poder de educación del arte en sus pinturas y nos hacen preguntarnos qué es lo que ocurre. Pero no nos equivoquemos. La obra de González de la Calle no es un experimento ingenioso y vacío, de esos que estamos tan acostumbrados a ver en el arte de nuestros días. Su pintura tiene una base sólida en la que hay un dominio magistral del dibujo y una utilización sabia de los colores. Quizás en algunos casos la sorpresa acapare nuestra atención, pero en otros, la fuerza de su talento nos golpea. Los animales están tratados con una monumentalidad casi escultórica. De hecho hay un cuadro que me fascina en el que un elefante se pasea por un interior rococó, resultando más rotundo el animal que todo lo que le rodea.
El nuevo ídolo, que nace en el centro del marco arquitectónico, el triunfo de la naturaleza frente a todo. El renacer de la Madre Tierra dentro de la obra del hombre. Una escena llena de lirismo, que nos hace agachar la cabeza y venerar las manos de un artista que sabe hacernos volar sobre mil paisajes inventados.

Manuel Romero Bejarano
Noviembre, 2016


Emboscada del zorro, 2016. Acrílico sobre lienzo. 114 x 162 cm.


Astronauta lámpara, 2016. Acrílico sobre lienzo. 130 x 130 cm.


Corales, 2016. Acrílico sobre lienzo. 200 x 109 cm.


Gorila en su casa, 2016. Acrílico sobre lienzo. 114 x 162 cm.


Mesa de hielo, 2016. Acrílico sobre lienzo. 116 x 200 cm.


Extraño pastor, extraño rebaño, 2010. Acrílico sobre papel. 70 x 100 cm.


Zancos, 2016. Acrílico sobre lienzo. 81 x 65 cm.


Soldados y zancos, 2016. Acrílico sobre papel. 75 x 112 cm.



Sumo, 2016. Acrílico sobre lienzo. 130 x 100 cm.



Trinchera , 2016. Acrílico sobre lienzo. 97 x 130 cm.